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La Pax de Ehud Olmert


 

Diario La Razón, Madrid

 

Por George Chaya

 

 

¿Cómo puede creer el señor Olmert que podrá hacer la paz con los mismos que se dedican a las guerras de aniquilación contra aquellos a los que llaman sus "hermanos"? Seria muy recomendable que Olmert ejercite una visión de estadista a cerca de la historia de la región, hay muchos libros de grandes intelectuales y expertos desde Daniel Pipes, el Profesor Walid Phares (Future Jihad) o Julián Schvindlerman con su esclarecedor libro “Tierras por Paz” que podrían ser de utilidad al PM Israelí.

 

 

El mundo árabe transita el momento más oscuro de su historia. De Marruecos a Egipto, desde el Líbano hasta el Golfo no existe un solo régimen democrático. Algunos, como Jordania ha avanzado tibiamente pero no han alcanzado el mínimo estándar requerido respecto de los derechos humanos, ni hablar de apertura democrática. La democracia se ha convertido en un concepto “extinguido” en el mundo árabe.

 

 

En pleno siglo XXI, 300 millones de personas viven como rehenes de regímenes de la Edad Media. Sus gobernantes y líderes los han convertido en “pueblos congelados” en la historia y se niegan a permitirles evolucionar. Es cierto que la psiquis del mundo árabe ha perdido mucha autoestima desde el rotundo fracaso del panarabismo nasserista egipcio de los años 60. Pero la mayoría de los dirigentes árabes actuales no muestran ningún interés por evolucionar y superar tal complejo. Los abusos y el masivo desprecio por los derechos humanos de sus ciudadanos desde el Mediterráneo hasta el Golfo así la proliferación de sangrientos y lunáticos dictadores, y a menudo, simples asesinos así lo demuestra.

 

Muchos gobernantes árabes han sido foco de un sinfín de imputaciones de corrupción, malversación de fondos públicos, abuso de poder, intrigas, traiciones, asesinatos, desviación sexual, drogas y alcohol; son abundantes los casos a través del tiempo que no vale reparar en la individualización de ellos. La honorabilidad de la palabra de los gobiernos árabes se ha perdido en el tiempo, muchos líderes regionales se dedican a actos de sabotaje contra líderes y gobiernos a los que denominan hermanos.

 

 

La democracia supone que el poder deriva del pueblo para configurar un sistema equilibrado de gobierno con el consabido respeto por la división de poderes y sus contrapesos precisamente son la garantía del sistema democrático que debe orientarse a la defensa de los derechos del ciudadano en una sociedad igualitaria y humana.

 

¿Puede encontrar Usted una sola nación árabe que reúna hoy estos criterios tan simples de democracia, parlamento, o poder judicial independiente? La respuesta es: No.

 

 

Observe Usted el abandono del Líbano por sus vecinos árabes, que se llaman a sí mismos "hermanos" < con hermanos como esos, quién necesita enemigos >. Ningún país árabe ha reconocido la ocupación Siria del Líbano ni los distintos regímenes títeres instalados en Beirut por 30 años con la única excepción del Rey Hussein de Jordania. Ninguno de los líderes árabes ha reconocido el mal que esa ocupación causo al Líbano. ¿Cómo esperar que lo hicieran? cuando no muestran ningún respeto por los derechos civiles, políticos y humanos de sus propios pueblos.

 

 

Desde 1948, los países árabes se han involucrado plenamente en ejecutar atrocidades y matanzas contra sus hermanos palestinos a quienes utilizan salvaje, histórica y cínicamente desde la financiación de los grupos radicales con dinero y armas para la violencia que en financiar la salud, la educación y el progreso para una mejor calidad de vida del pueblo palestino. La semana anterior el mismo Pte Abu Mazen declaro al diario Al Hayat “que Hamas estaba asesinando el sueño palestino con la ayuda de las oficinas de Khaled Meshal desde damasco”.

 

 

En 1970, durante Septiembre Negro, 40.000 palestinos fueron asesinados y los países árabes no dijeron nada al respecto, ni lo dicen aun hoy, casi 40 años después. En Egipto, Libia y otros países árabes los palestinos son ciudadanos de segunda, sin derecho a nacionalidad ni pasaporte. Después de la guerra de Kuwait, cientos de miles fueron deportados de la zona del Golfo. En Siria no tienen derechos civiles. En el Líbano fueron masacrados en los campos de Sabra y Shatila por Elie Hobeika, quien luego fuera Ministro del gabinete del entonces Primer Ministro y socio de Siria: Rafik Hariri <hoy mártir para muchos, antes aliado de damasco>.

 

 

La historia de los dirigentes árabes esta plagada de dictadores, lunáticos y asesinos de su propia gente. Saddam Hussein ordeno la matanza de medio millón de chiítas en el sur de Irak, el gaseamiento de 15 mil kurdos en el norte, ataco a Irán en los 80 dando lugar a la masacre mutua de un millón de seres humanos entre chiitas y sunitas en la guerra Irak-Irán. La destrucción que genero el carnicero de Bagdad del medio ambiente en el Golfo incendiando sus pozos petrolíferos antes de su humillante derrota militar en la guerra del 91 aun hoy ha dejado secuelas en la región. Los bombardeos de Al Assad -padre- sobre civiles libaneses y su aniquilación de los distritos cristianos durante la ocupación siria, el exterminio de mas de 20 mil residentes de la ciudad de Hamma en siria. Todas estas tragedias son un vergonzoso capítulo en la historia árabe.

 

 

Decenas de miles de ciudadanos árabes han muerto en Irak, y siguen muriendo, a manos de sus hermanos árabes que deciden explotarse en mercados y calles atiborradas de hombres mujeres y niños que no llevan uniforme de soldados estadounidenses ni del tzahal. No obstante los gobiernos árabes se mantienen en la posición de continuar culpando a Israel y al colonialismo por sus miserias. La novedad es que ahora también se culpan a si mismos de apostatas y socios del imperialismo, pero jamás reconocieron sus propios crímenes.

 

 

Ellos critican a Israel por legalizar la tortura en casos de contra-terrorismo, nunca la tortura puede ser valida, eso es claro. Pero Israel no tortura a sus propios ciudadanos como si ocurre en miles de cárceles de los regimenes brutales y teocráticos de los dictadores árabes. Tampoco se ha sabido que en Israel lapiden mujeres por haber sido violadas por un tío 40 años mayor, ni cuelgan a los seres humanos por su condición y elección sexual.

 

 

Lo cierto es que el mundo árabe ha dado un inmenso aporte a la cultura, las letras, y las ciencias siglos atrás. Pero en el presente, a pesar de su opulencia en la producción de petróleo, algo que no configura merito alguno para quienes viven sobre la superficie de la tierra que lo ofrece. El mundo árabe se esfuerza por vivir lo mas a contramano posible en el mundo moderno y civilizado de hoy

 

 

¿Cómo puede creer el señor Olmert que podrá hacer la paz con los mismos que se dedican a las guerras de aniquilación contra aquellos a los que llaman sus "hermanos"?